domingo, 21 de mayo de 2017

RESEÑA El Sendero a Oeria



 
Autor: Alex S. Agüera
Editorial: Punto Rojo Libros, 2016
Tapa blanda / ebook, 474 págs.
Autoconclusivo
Género: Middle Grade, Juvenil, Fantasía, Aventura.
«Tu destino está escrito en esa carta. . .»: Esas fueron las últimas palabras que Erien Larhan, un joven de diecisiete años, escuchó en el lecho de muerte de su padre. En la carta mencionada, descubre que él realmente pertenece a un mundo llamado Oeria. Cierto día, un misterioso chico llamado Kai, se presenta en su casa alegando que él es el encargado de llevarle hasta su nuevo mundo.
A partir de ese instante la vida de Erien cambia por completo, y es inmerso en un emocionante viaje en el cual nada es lo que parece. Tras unos acontecimientos, descubre que su acompañante es alguien con unas capacidades increíbles y a la vez aterradoras. Oeria es un mundo que desborda fantasía y peligros a partes iguales, y que pondrá a Erien a prueba; llevándole hasta el límite de hacer cosas que jamás habría podido imaginar.
Llevaba meses viendo esta novela por diferentes redes sociales y canales y desde que leí su argumento me había llamando la atención porque soy muy fan de las novelas juveniles en las que los protagonistas viajan a otros mundos como Narnia o Idhún (quitando un par de excepciones como El mago de Oz y Alicia en el País de las Maravillas, pero ese es otro tema), así que ni me lo pensé cuando el autor me propuso leerla. No había leído reseñas anteriormente ni conocía a nadie que se lo hubiera leído, así que como siempre, iba bastante a ciegas. Y nada más terminar, debo decir que la novela me dejo un poco templada.
Me explico. Según iba leyendo me ha resultado en todo momento muy entretenida pero sin llegar a engancharme del todo, me ha parecido muy original pero siempre con la sensación de haber leído libros similares, no sé si me entendéis. Así que como ha sido un continuo tira y afloja, la conclusión a la que llego es que tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, pero no os voy a dejar elegir (¿primero noticias malas o primero noticias buenas?), comenzaré comentando lo que creo que pesa más en el caso de esta novela y por último señalaré con cuidado los puntos que me han parecido mejorables, intentando explicarme bien.
La historia comienza cuando al morir el padre de Erien, le deja una carta explicándole que en realidad no pertenece a nuestro mundo, si no a otro llamado Oeria, en el que sin saberlo, vive también su hermana. Con la misión de ir a buscarla y con la ayuda de Kai, un misterioso chaval que dice provenir de Oeria, Erien parte hacia allá a través de un portal mágico. Hasta aquí hay muy poco que diferencie a esta historia de otras muchas con comienzos similares porque se me ocurren bastantes paralelismos (por ejemplo The Iron King, de Julie Kagawa, además de las que os he comentado, Las Crónicas de Narnia o Memorias de Idhún).
Aún así, hasta aquí las similitudes de Oeria con otros mundos, porque una de las cosas que más me han convencido ha sido desde luego la ambientación. Creo que es su punto más fuerte, teniendo en cuenta que el world building nunca es fácil y para un escritor novel es un reto admirable. En el caso de Oeria, me ha parecido súper original porque yo de entrada creía que me iba a encontrar con una historia de fantasía épica a la vieja usanza, ya sabéis, con su mapa con reinos, montañas, ríos, caminos y bosques. Pero para nada. No sólo combina lo mejor de esas historias de viajes a otros mundos tipo Narnia, sino que además lo mezcla con lo mejor de los urban fantasy, añadiendo combates con poderes y elementos mágicos junto con la ciencia y la tecnología, de forma que el resultado es un mundo fantástico pero avanzado tecnológicamente.
Este matiz es otro de sus puntos fuertes: la magia. Aquí realmente no es magia como tal, sino que se trata más bien poderes a lo X-Men combinados muy bien con escenas de acción en ambientes tan distintos como una especie de instituto para jóvenes con talentos (muy Profesor Xavier) y a la vez una especie de antigua orden como si fueran Jedi, con su jerarquía, sus maestros y sus mandamases, que va reclutando a estos jóvenes y con los que Erien, el protagonista de la novela, va descubriendo poco a poco su propia historia. Y esta historia y cómo la va descubriendo Erien (que además debe fingir que conoce todo a su alrededor para que nadie lo tome por loco si dice que viene de otro mundo), realmente gusta, entretiene y hace que este libro seguro lo disfruten los lectores más jóvenes, porque tiene muy buenos ingredientes para ser una novela juvenil a tener en cuenta. El tema de los combates lo he disfrutado muchísimo, porque además había veces que me recordaban a los Pokémon cada vez que lanzaban algún ataque con nombre propio. Aunque como os decía, a mí me ha gustado pero sin tener esa necesidad de leer lo que pasaría a continuación, es decir, que me ha faltado el componente adictivo que me gusta en las historias para que me encanten.

Sin embargo, creo que más allá de la buena trama y de la ambientación tan genial que tiene Oeria, la novela en sí misma adolece de varios puntos negativos que estoy segura de que se deben a que se trata de una primera novela de un autor novel, así que tanto para que sirva a modo de pinceladas para el propio autor como para que los lectores vayáis avisados, voy a intentar sintetizar y argumentar esos pequeños puntos flojos que considero que me han fallado al ir leyendo.
El primero de ellos es la predictibilidad, y creo que esta es la causa de que no tenga ese componente adictivo que os comento, porque ya supones lo que va a pasar y no sientes necesidad de seguir leyendo un capítulo más. Casi desde el momento en el que ya están todos los personajes presentados y se han relacionado un poco entre sí y con su historia personal: 1. Se sabe con quién va a acabar cada uno de ellos, 2. Se sabe quién es quién (teniendo en cuenta por ejemplo el principal motivo por el que Erien viaja a Oeria), 3. Se deducen los pequeños misterios que tiene cada personaje con su historia (el caso de Kai y la muerte de sus padres). Estas cosillas que se supone que deben ser pequeños plot twists, al esperártelos pierden su propio efecto y además va confirmando cosas al lector sin que tenga que pensar demasiado. Aunque esto, claro está, es muy subjetivo, porque dependiendo del tipo de lectores que seáis tendréis más o menos capacidad de iros esperando cosas a medida que leéis..
Otro aspecto que me ha rechinado bastante ha sido la personalidad de los personajes. Siempre digo que una novela con una trama sencilla pero con unos personajes bien construidos y definidos gana muchísimo más que al revés, ,personajes planos y una trama genial. Pues viéndolo con perspectiva, creo que esta novela estaría en el segundo caso. Para empezar hay muchísimos personajes, y comprendo que es muy difícil definirlos perfectamente a todos sin que alguno quede diluido entre tanta gente. Pero lo que me ha fallado a mí son cosas más generales. Por ejemplo, sólo fijándome en los jóvenes protagonistas, no me cuadraban muchas de las cosas que hacían o decían, por sus edades. Teniendo en cuenta que todos tienen alrededor de 16 años o algunos un poco más mayores, en algunos momentos, sobre todo a través de los diálogos, me daban la sensación de tener unos 12, tanto en expresiones como en reacciones.
Claro, si este matiz lo unimos a la personalidad ya en sí de los chavales, me he encontrado con que las relaciones entre los personajes son muy simplonas, en el sentido de que son como muy forzadas y en algunos casos poco creíbles. Primero por la velocidad a la que van: en apenas una semana Erien pasa de decirle “Te amo” a una chica a decirle las mismas palabras a otra, y no un “Te quiero” o “Me importas”, o “Me gustas”, si no palabras mayores. Y segundo por los diálogos que tienen entre sí, que realmente no transmiten sentimientos, casi transmiten hechos (por ejemplo, en el caso de Erien y Janice, el chico tiene que dejar claro en varios diálogos que “ha conectado” con ella”, porque en realidad no se trasmite en la narración).
Otro problema que he tenido ha sido el de “demasiada paja”. Hay bastantes pasajes que me han parecido totalmente sobrantes, como por ejemplo el inicio (antes de que Erien viaje a Oeria) con todo el tema de sus dos mejores amigos, simplemente porque carece de relevancia para todo lo demás. También a lo largo de su viaje hasta la capital de Oeria, como su encuentro con la chica del bosque y su padre, son escenas que en realidad no aportan nada a la trama y que hacen que el inicio de la acción se retrase hasta que Erien llega al lugar que de verdad importa para la historia y donde se desarrolla lo importante. En realidad esto no tiene por qué ser algo negativo pero sí que resta ritmo al comienzo de la novela, que por otro lado, en cuento se acelera y Erien empieza a conocer al resto de chicos con poderes, es bastante agradable de seguir y se mantiene constante hasta el final.
En definitiva, es una novela muy entretenida con muy buena ambientación y una trama que te gusta sin casi poner esfuerzo. Pero se nota que es una primera novela y aunque la idea en general está muy bien planteada, tiene fallos de ejecución en cosas muy concretas como he comentado, pero que sinceramente creo que a los lectores más jóvenes les pasarán inadvertidos porque al fin y al cabo, la historia entretiene y se deja disfrutar.
*De nuevo, muchas gracias a Alex S. Agüera por confiar en mí para leer su novela y haberme cedido un ejemplar para poder reseñarla.
¿Conocíais esta novela o a su autor?
¿Os gustan las novelas de viajes fantásticos?

jueves, 18 de mayo de 2017

RESEÑA Las Lunas de Marzo




Autora: Sofía Aguerre
Editorial: Escarlata Ediciones
Tapa blanda, rústica con solapas / ebook, 264 págs.
Autoconclusivo
Género: Misterio, Romántica, Fantasía.
Mina está desesperada; su madre está enferma y siente que su idílica vida, en un bello pueblo de Austria, empieza a derrumbarse. Decide visitar a la bruja del bosque en busca de una cura milagrosa, pero acaba siendo testigo de un asesinato.
A partir de entonces, todo parece volverse en su contra; no puede hablar de ello porque Maximilian Eisler, el asesino, ha entrado en su vida y está dispuesto a quedarse. Y por si no fuera suficiente, algo letal acecha en el bosque. Ella sabe que todo está relacionado, pero también que nadie va a creerla. No obstante, no va a rendirse tan fácilmente y pondrá todo su empeño en seguir la luz de las luciérnagas y resolver el misterio que han traído consigo las lunas de marzo.
Tenía una ilusión tremenda por tener y leer esta novela porque para mí era “especial” por dos motivos. El primero es que forma parte del catálogo de Ediciones Escarlata, una editorial que no me defrauda (o que coincide mucho con mis gustos, también puede ser) y que siempre apuesta por la variedad en las novelas que publica y tenía muchísima curiosidad con “Las lunas de marzo” porque fue su primera publicación allá por 2015. Pero además también coincide que es la primera novela de Sofía Aguerre, autora en la que tenía cierta confianza ya de entrada por su forma de escribir sus críticas literarias. Así que con esto en mente, no necesité siquiera leer la sinopsis del libro (aunque también es verdad que casi nunca lo hago) y empecé a leer a ciegas completamente.
Contada en primera persona, esta es la historia de Mina (que ya el nombre sugiere cierto aire gótico como su tocaya en Drácula), una jovencita casadera desesperada por salvar la vida de su madre de una terrible enfermedad y que ve cómo su familia se va desmoronando poco a poco mientras ella sólo puede observar los acontecimientos con impotencia. Pero el desencadenante de la desgracia de Mina parece ser un tal Eisler, que llega al pueblo rodeado de misterio (tanto por su pasado como por sus intenciones) y lo primero que hace es (presuntamente) cometer un asesinato, del que Mina es testigo desde las sombras de su escondite. A partir de ahí, toda la novela gira en torno a ese tira y afloja entre las sospechas de Mina, su preocupación por su hermana pequeña (que comienza a manifestar una fascinación enfermiza por Eisler) y el descubrimiento de la verdad sin poner en peligro a más gente, porque a su alrededor los accidentes, las enfermedades y las desapariciones comienzan a ser demasiado habituales desde la llegada de Maximilian Eisler.
El personaje principal, Mina Strolz, más allá de que pueda caer bien, mal o se pueda conectar con ella (dependiendo de cuáles sean sus decisiones y sus acciones) es un personaje construido de forma muy convincente. Todo lo que hace (más o menos cuestionable y eficaz para averiguar lo que está pasando) aparece muy bien justificado, ya sea por el propio desarrollo de los acontecimientos o por la propia personalidad de la chica. Ella misma se reprende por ser demasiado pasiva con respecto a todo, y ese defecto se refleja claramente cuando trata de ayudar o al menos, de no empeorar la situación. La impotencia y la preocupación que siente se palpa en sus pensamientos y en cada reflexión que hace cuando se plantea actuar o no actuar en contra de Eisler.
Además, Maximilian Eisler como personaje es uno de los más enigmáticos que he visto últimamente. En el primer capítulo lo conocemos simplemente por su voz y a través de los oídos de Mina desde su escondite, y absolutamente toda la novela me ha tenido en ascuas porque no había por donde pillarlo. Es imposible saber cuáles son sus intenciones (ni siquiera si son buenas o malas), cuáles serán sus siguientes movimientos. Y tiene un doble filo peligroso como personaje: no se sabe si es el típico chico misterioso atormentado o el típico psicópata con encanto. Este sin duda ha sido uno de los puntos más fuertes que ha tenido la novela porque es el contrapunto perfecto para una chica tan sumisa y pasiva como Mina, que todo lo hace por el deber y nada por su propio placer.
Por lo demás, también los secundarios tienen su encanto (el pretendiente, la hermana pequeña, el primo, la doncella, la bruja, sus amigas…), aunque en este caso no puedo alabarlos de ninguna forma porque casi todos me caían mal, no porque estén mal construidos o no sean necesarios, es que simplemente le he cogido cariño a Mina y cada uno de los demás personajes, a su modo, no ha parado de vapulearla a su antojo (también es verdad que debido a que Mina se deja hacer). De hecho, hay algunos secundarios que tienen tal grado de misterio detrás de sí, que resultan ser verdaderos sospechosos de las desgracias que están ocurriendo alrededor de la familia Strolz, así que para el lector acaba siendo un pequeño juego ir de uno a otro pensando quién puede estar implicado y quién no es lo que parece.
En algunos momentos de la novela puede parecer, quizás por la falta de acción por parte de Mina, que no está ocurriendo nada más allá de las cavilaciones de la protagonista, pero se trata de una historia narrada de tal forma que se pueden disfrutar de varias tramas a la vez y se puede decir que cada una de ellas sigue un ritmo diferente. Me explico. Por un lado tenemos la trama centrada en el romance, porque a la par que Mina empieza a tener sentimientos contradictorios por Eisler, hay que tener en cuenta la época en la que se desarrolla la trama que es finales del siglo XIX y Mina ya va tarde para casarse, así que menos mal que hay joven buen partido, Karl, capitán de la guardia, muy pesadito además, que le hace corte con el beneplácito del padre de Mina y de prácticamente todo el pueblo. Así que la pobre Mina se siente un poco presionada y no me extraña, porque viene Katarina, su hermana pequeña, también metiendo prisa por casarse. Y por otro lado, mientras vamos averiguando poco a poco el misterio de lo que está pasando realmente, también asistimos al enredo familiar provocado por los temas de la herencia, porque al ser Mina y su hermana dos jovencitas casaderas pero sin haberse casado, el otro heredero de la familia Strolz, el primo Guntram está reclamando sus derechos y presionando por lo tanto a que Mina encuentre marido, sea quien sea, pero pronto.

Así que realmente con todos estos frentes abiertos, en ningún tramo de la novela se hace aburrida, ni falta de interés, de hecho todo lo contrario. La narración tiene un tono tan pausado que en vez de hacerse lenta, la historia va transcurriendo poco a poco añadiendo pequeños misterios, nuevos problemas, aliados o enemigos inciertos. 

Por si fuera poco, toda la novela tiene un aura de misterio y de esoterismo que al principio (sobre todo) me recordaba a los cuentos de los hermanos Grimm por todos los escenarios que aparecen (como la cabaña de una bruja, un bosque prohibido…) pero más adelante cuando toman importancia los interiores más que los exteriores, la visión que tenía en mi mente se asemejaba más a la estética de la película La cumbre escarlata (de Guillermo del Toro). Así que os podéis imaginar que con estos ambientes lo fácil que es meterse en una historia de intriga que combina magia esotérica, asesinatos misteriosos y mansiones lúgubres en medio de Glühwürmchen, un romántico pueblo austriaco de finales en pleno siglo XIX.
Para rematar, todo termina en un final que se asemeja bastante a las novelas góticas clásicas (o si sois más de televisión, muy del estilo de Penny Dreadful). No podía haberme gustado más cómo quedan cerradas todas las tramas y es que si me hubieran preguntado antes de leer qué hubiera preferido que ocurriera, os prometo que no habría otra manera de acabar con esta historia. Así que pese a mi miedo de que tras haber disfrutado muchísimo con toda la historia el final pudiera llegar a defraudarme, ha conseguido que todo lo anterior me gustado aún más.
En definitiva, esta historia ha sido mucho mejor de lo que espera. Con un toque muy místico y a la vez contundente, la autora ha sabido darle perfectamente ese matiz sutil de clasicismo en su justa medida para que sea una perfecta combinación de novela juvenil de misterio y de novela de fantasía fuera de lo común. Sin duda será una de mis recomendaciones a partir de ahora, porque además la forma de escribir de esta joven autora convence, hace disfrutar y te mantiene pegado a las páginas tanto si lo que quieres es devorarlo como si lo que quieres es simplemente saborear su prosa tan bonita.
Otros datos de interés
Quizás por su nombre no la conozcáis (o sí) pero por si acaso os comento que la autora, Sofía Aguerre, también es blogger y ya os recomendé su blog en esta entrada de aquí, porque me parece que sus reseñas están súper trabajadas y realiza unos análisis que os pueden ayudar muchísimo a elegir vuestra próxima lectura. Os enlazo su blog en la imagen.

*Si queréis conseguir vuestro ejemplar, os dejo aquí el enlace directo a su ficha en Ediciones Escarlata, tanto en papel como en digital.
¿Conocíais esta novela o a su autora??
¿Os gustan las novelas de misterio con esta ambientación?

lunes, 15 de mayo de 2017

ENTREVISTA Gema Bonnín



¡Buenos días y muy buena feliz semana a tod@s! Creo que hoy es un día que much@s teníamos marcado en el calendario, porque hace ya casi un año que Nocturna Ediciones nos sorprendió con Arena Roja y hoy por fin podemos correr a la librería para continuar con la historia de Gema Bonnín y saber qué pasará con Faith. Para los que no sepáis de qué hablo, hoy se publica Arena Negra y os traigo esta entrevista sobre curiosidades de su autora, para que la podamos conocer un poquito más.

Si la seguís habitualmente por sus redes sociales, sabréis que a Gema le encanta interactuar con l@s lector@s, pero aún así me emocioné muchísimo cuando aceptó la entrevista y con sus respuestas sólo ha conseguido que la admire mucho más. Así que, GRACIAS.


1. Empezamos con la pesadilla de todo escritor: la hoja en blanco. ¿Has tenido que enfrentarte alguna vez a este problema tan temido? ¿Tienes algún truquillo que te haga solucionarlo?

No, de hecho yo a lo que tengo que enfrentarme es a lo contrario. A refrenar mis ganas de rellenar una hoja en blanco. Siempre tengo historias bullendo en mi cabeza, pero no siempre están preparadas para ser contadas. Cuando esto ocurre me obligo a esperar, a madurarlas más, y es terriblemente difícil no coger el ordenador y ponerme a escribir con lo que ya tengo en mente. Sí que me ha ocurrido a la hora de empezar un capítulo o una escena en particular: el contenido a veces me resulta difícil de abordar y tengo que tomarme mi tiempo, pero siempre he sabido exactamente qué he querido contar. En alguna ocasión se me escapa el cómo quiero contarlo, y eso es lo que me hace estar más tiempo para delante de la ‘hoja en blanco’.

2. ¿Tienes alguna manía o rareza o secreto inconfesable como escritora? ¿Algún ritual a la hora de escribir o empezar o terminar una novela, que quieras confesar?

Me gusta escribir con el pelo recogido y me incomoda mucho que haya alguien con acceso visual a la pantalla mientras escribo. Pueden estar delante de mí, pero detrás o por los lados nunca. Si hay alguien que lo esté, sencillamente no escribo y le oculto lo que he escrito hasta el momento.

A la hora de poner el punto y final a veces tiendo a mirar con un interés especial la fecha y la hora en la que lo estoy haciendo.

3. ¿Recuerdas algún consejo que te haya dado algún otro autor que te haya resultado súper útil para ti personalmente? ¿Qué consejos darías tú según tu experiencia a la hora de enfrentarte a una historia?

El primer consejo que me dio un autor fue que pusiera especial atención y empeño en las correcciones. Me lo dijo Maria de la Pau Janer hace ya seis años y sigo teniéndolo muy, muy presente. Por aquel entonces ni siquiera creí que tuviera la importancia que en realidad tiene.

Yo creo que es importantísimo que el autor sea el mayor fan de su propia historia. Creo que, a la hora de empezar la redacción, hay que tener claro qué historia quieres contar, y dicha historia tiene que emocionarte, apasionarte… Creo que esa pasión es el combustible que necesitamos para llegar hasta el punto y final.

4. ¿Hay alguna escena, o tipo de escenas, que te cueste escribir especialmente? ¿O algún tipo de pasaje que te resulte complicado transmitir?

Las escenas de lucha siempre son un reto. En mi primera novela hay enfrentamientos y me centré más en la introspección de los personajes que en lo que estaba pasando porque me costaba muchísimo describirlo. Eso es algo que subsané de cara a Arena Roja, pero aun así sigue resultándome difícil. 

5. Yo soy una lectora muy visual, y siempre sin darme cuenta acabo poniendo caras conocidas a los personajes según leo. ¿Te ocurre lo mismo al escribir o antes de empezar a escribir? Es decir, ¿tienes modelos mentales para la apariencia o la personalidad de tus personajes?

Me gustaría poder decir que no, pero sí. Me ocurre mucho. Cuando tengo una historia en desarrollo y ocupa el lugar prioritario en mi mente, no dejo de pensar en ella. Una parte de mi cerebro siempre anda cavilando, así que cuando veo una película o una fotografía o algo así, una parte de mí está haciendo una especie de casting y normalmente acabo pensando que esta actriz, modelo o lo que sea podría encarnar bien a X personaje.

6. Si tuvieras delante a una persona más o menos de tus mismas características (edad, gustos de películas, etc) pero a la que no le gustara leer, ¿qué libro le recomendarías para que disfrutara y que se enganchara en la lectura?

Los gustos en otras cosas son la clave, así que si se pareciera a mí le recomendaría La Caída de los Reinos (Morgan Rhodes) o el Ciclo de Dreaming Spires (Victoria Álvarez).


7. No sé si alguna vez te lo has planteado, pero últimamente está “resurgiendo” el método de escribir a cuatro manos (con coautor/a). Si te “obligaran” a escribir a cuatro manos ¿hay algún autor o autora que con quién crees que serías compatible?

Esto siempre es difícil. Obviamente lo primordial sería buscar a alguien con quien tengas al menos un género en común y con quien te lleves bien y haya confianza. A partir de ahí creo que si se piensa estratégicamente en la estructura (utilizar dos voces narrativas, por ejemplo) y se trabaja lo suficiente de manera conjunta, se puede llegar a algo. Pero no sabría decirte a un autor en particular. 

8. Se te ve muy cómoda en el género fantástico  y de hecho, tu narración es súper fluida porque se nota que disfrutas con un tipo de literatura que permite muchas licencias de creación, pero ¿te has planteado alguna vez probar con algún otro género? Incluso se me ocurre, ¿llegarías alguna vez a mezclar géneros con tu zona de confort?

La verdad es que sí, todo lo que sea ficción especulativa me llama, y ya tengo en desarrollo un par de proyectos que no se ajustan a lo que he publicado hasta ahora. Ciencia ficción militar, steampunk, space opera… Incluso una combinación de los elementos más clásicos de la ciencia ficción con los de la fantasía tradicional.

También me gustaría explorar la fantasía gótica. La ficción histórica me encanta, pero me costaría mucho meterme en eso porque me daría demasiado miedo cometer un error tipo anacrónico o algo así.

9. ¿Recuerdas cómo te sentiste cuando supiste por primera vez que publicarías una de tus novelas?

Recuerdo que fui muy fría porque tuve miedo de que no llegara a ocurrir, de que pasara algo por el camino que hiciera que al final esa novela no viera la luz, que en último momento la editorial me dijera que no… No sé, solo sé que me lo tomé con mucha calma, sin dejar que las emociones interfirieran mucho. No me permití reaccionar de verdad hasta que no tuve el libro ante mis ojos. La primera vez que lo vi fue en una librería de Valencia dos días antes de que se publicara, así que fue totalmente inesperado, y recuerdo que al principio me lo quedé mirando como si no fuera mío y luego me dio un vuelco al corazón al comprobar que, en efecto, acababa de cumplir un sueño que hasta hacía poco ni sabía que tenía.

10. Hace relativamente poco que se publicó tu primera novela y en  muy poquitos años, ya tienes tres y vas camino de la cuarta ¿cuáles son las dificultades que te has encontrado tú personalmente a la hora de publicar?

Publiqué mi primera novela en abril de 2012 y no volví a publicar hasta mayo de 2016. Ese lapso de cuatro años sin duda fue difícil. Seguía escribiendo, pero estaba atada a mi primera editorial por contrato, y aunque mi primera novela había funcionado, tampoco fue un bombazo, así que los de la editorial eran amables pero yo no era su prioridad. Rechazaron algunas de las ideas que les presenté después, y yo misma cuestionaba mucho mis habilidades como escritora. Apenas tenía contactos en el mundo editorial y no sabía qué alternativas tenía. En junio de 2015 esa primera editorial rechazó Arena Roja porque no se ajustaba a su catálogo en ese momento, según me dijeron, y admito que eso me afectó, pero en ningún momento me planteé dejar de luchar por esa historia. Si hubiera sido otra… Pero de Arena Roja estaba especialmente orgullosa. Al cabo de un mes tenía a Nocturna Ediciones diciéndome que la querían.

Ahora se me está planteando un nuevo problema, y es que a este ritmo acabaré publicando un número indecente de libros al año, y prefiero ir con más calma.



TAG Rapidísimo

1. La típica: estás en una isla desierta indefinidamente, ¿qué 3 libros te gustaría tener allí contigo para leer y releer?

El Retrato de Dorian Gray, La Ladrona de Libros y Los Pilares de la Tierra.


2. Personaje literario con el que te sientes muy identificada y por qué motivo

Lo cierto es que yo rara vez me identifico con los personajes. Puedo empatizar con ellos fácilmente, pero pocas veces me siento representada. Creo que la vez que más me identifiqué con un personaje fue con Ronnie Miller, la protagonista de La Última Canción, en una de las escenas finales. Además lloré a mares, y fue la única vez que he llorado con un libro. Fue en una escena en la que los elementos principales eran la relación con su padre y el piano, y creo que eso fue lo que me tocó la fibra. Yo tengo una relación muy especial con mi padre y a los dos nos gusta mucho el piano y lo tocamos un poco, igual que los personajes de dicho libro.

A nivel más general… Quizá Elizabeth Bennet. 


3. Palabra favorita o con significado especial para ti.

Hiraeth. Es una palabra galesa muy difícil de traducir. Significa añoranza por un hogar al que ya no podemos volver, que sabemos que se ha ido para siempre, o un hogar que quizá nunca ha existido. Eso me hace pensar en la infancia, en esos primeros años de vida que son tan bonitos pero que no te das cuenta de lo que valen hasta que los pierdes y a veces su recuerdo es como un refugio, a pesar de que ya no puedas volver.

4. Personaje que hayas creado al que le tengas un especial cariño.

El personaje al que tengo más cariño de todos, incluyendo los de las historias que he escrito después, es Faith Gómez, de Arena Roja, y la razón es muy sencilla: es la única historia que he escrito en primera persona. Necesité hacerme con su voz y meterme en su cabeza para contar la historia. Además, es el personaje que he estado escribiendo durante más tiempo porque tardé un año en redactar Arena Roja y Arena Negra. Nunca había estado tanto tiempo escribiendo una misma historia. Esas cosas me hicieron estar más cerca de ella que de ningún otro personaje.


5. Si pudieras elegir una historia literaria para poder vivir en primera persona, ¿cuál sería?

Creo que en Ravka, el mundo en el que se sitúa la historia de la trilogía Grisha. Esa ambientación de la Rusia Imperial con tintes fantásticos es algo que me atrae muchísimo.



Biografía facilitada por Nocturna Ediciones

Gema Bonnín nació en Valencia en 1994 y posteriormente se trasladó a Mallorca. En 2012 publicó su primera novela, La dama y el dragón (Destino), y unos meses después se fue a vivir a Qatar. Desde entonces, ha viajado por muchos países de Asia, entre ellos China, Sri Lanka, Singapur y Japón.

En 2015, su pasión por la historia y la literatura la llevó a participar en un programa de investigación sobre el mito del Rey Arturo en la Universidad de Exeter, Inglaterra. En la actualidad está cursando Filología Inglesa en la Universidad Complutense de Madrid y ha publicado la bilogía Legado de reyes (Escarlata, 2016-2017).
(*Fotografía: Nocturna Ediciones)


Otras novelas de Gema Bonnín reseñadas en el blog
*Enlaces en las portadas

http://enmitiempolibro.blogspot.com.es/2017/05/resena-arena-roja.htmlhttp://enmitiempolibro.blogspot.com.es/2017/01/resena-legado-de-reyes-heredera.html

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