sábado, 21 de octubre de 2017

RESEÑA La Viajera del Tiempo




Autora: Lorena Franco
Editorial: Amazon Publishing, 2016
Tapa blanda / eBook, 174 págs.
Autoconclusivo
Género: Realismo Mágico, Drama, Misterio.
«-¿Qué es el amor? Le preguntó una niña de cinco años a su hermano mayor. Y él le respondió: -El amor es cuando tú me robas cada día mi trozo de chocolate del almuerzo y yo, aún así, sigo dejándolo en el mismo sitio para ti todos los días».
William y Lía son hermanos. Almas gemelas. Una infancia difícil ha hecho que William y Lía dependan el uno del otro desde siempre. Todo cambia cuando William desaparece sin dejar rastro, el mismo día en el que entierran a su madre en el año 2007. Nadie sabe qué es lo que ha podido suceder, ni siquiera Lía, convertida ya en una abogada de éxito.
Cinco años más tarde, cuando Lía entra por casualidad en una galería de arte neoyorquina en la que exponen retratos de escritores y pintores de principios del siglo XIX, descubre en uno de ellos el rostro de su hermano William. En la placa, un seudónimo: “Escorpión”, un misterioso escritor cuyas obras fueron publicadas entre 1808 y 1813. Un maravilloso y mágico descubrimiento hará que Lía se convierta en una viajera del tiempo, con la esperanza de encontrar a su hermano en el pasado y traerlo de vuelta a casa.
Una mágica historia sobre el amor y la esperanza. Los recuerdos y el destino. Secretos y Misterio. Descubrimientos fortuitos. Vidas memorables más allá del tiempo y su caprichoso sino.
Esta novela ha llegado a mis manos por completa recomendación de la editorial porque ni siquiera me había planteado leerla hasta que la recibí, a pesar de que sí había oído hablar de Lorena Franco, en su faceta como escritora y que había visto el libro por varias redes sociales. Como muchas veces hago, no leí la sinopsis porque el título ya me decía bastante sobre la temática pero tampoco hizo falta porque la novela comienza con una especie de prólogo alargado en la que se desarrolla casi por completo lo que se puede leer en el pequeño fragmento.
La historia es básicamente la que os podéis imaginar por el argumento: dos hermanos muy distintos entre sí pero con una relación un tanto demasiado dependiente el uno del otro, ven cómo su difícil infancia y adolescencia todavía se complica cuando Will, el hermano mayor, desaparece sin dejar rastro sumiendo a Lía, la hermana pequeña, sola y enfrentándose a los duros golpes que le depara la vida en los siguientes 5 años en los que no pierde la esperanza de volver a ver a su querido hermano. Tratándose de una novela de viajes en el tiempo, os podéis imaginar más o menos por dónde van los tiros de la desaparición y la búsqueda de la viajera que da título a la novela. En este caso, más que ser algo innato se debe a un misterioso portal en torno al cual gira toda una historia de misterios familiares y dramas muy humanos acerca de encajar en la vida de cada uno.
La trama en general es bastante sencilla y no se arriesga para nada en ningún tema demasiado complejo de teorías espacio-temporales. La historia se limita a la historia familiar de los hermanos Will y Lía que entre otras cosas, pasa por abandono materno y paterno, crisis de identidad, ansias de maternidad, desengaños amorosos y algunos temas más bastante humanos y reflexivos, aunque en algunos casos para mí que se pasan demasiado superficialmente (como por ejemplo, el tema del abandono emocional de ambos padres). En este sentido la novela ha querido ser una historia realista con gran carga emocional pero no ha podido llegar tan alto en la nota y se ha quedado muy corta. En muchas escenas, esa carga emocional parece sobreactuada, como si quisiera transmitir dolor, ansiedad o depresión pero no lo lograra más que diciéndolo claramente (del tipo “Estaba muy triste” en vez de mostrarlo al lector).
Me arriesgaría a decir que los personajes no están pensados para que nadie conecte con su forma de ser, más bien con su modo de afrontar lo que les pasa, y aún así, es bastante difícil llegar a conectar o comprender porque todo va como a marchas forzadas. La situación de Will es un poco extraña porque simplemente se nos presenta como un chico que no termina de encajar, introvertido y algo antisocial pero con una enfermiza obsesión por un autor del siglo XIX, mientras que Lía, al principio adolescente, es una chica que va como a bandazos y que poco a poco no va necesitando a su hermano hasta que lo pierde cuando éste desaparece. Sin embargo, su evolución de principio a fin es patente y bastante bien llevada, pese a que la chica no me haya terminado de convencer durante casi toda la novela.
Como en todas las novelas de viajes en el tiempo, siempre puede quedar algún fleco que no cuadre cuando hay varias tramas entre pasado y presente, pero en este caso, la novela tiene una trama tan sencilla que pese a no arriesgar mucho con el tema de las paradojas temporales, me parece un poco flagrante que haya cometido un error garrafal con el tema de los años, porque tampoco era tan difícil cuadrarlo bien. Supuestamente (no lo es realmente porque no cuento trama, pero si queréis decucribrlo por vosotr@s mism@s no leaís el spoiler→), el portal causante de los viajes en el tiempo se abre cada 5 años exactos durante determinados días del año, tomando como referencia los años 1808 y 1813, fechas entre las cuales escribió su obra literaria Escorpión, el autor con el que Will está obsesionado, así que no entiendo cómo en 2012, año del presente de Lía, la viajera protagonista, es decir, 199 años después, el portal se abre para que comience su aventura. En algún momento se ha tenido que averiar el portal y variar la frecuencia a 4 años porque no me salen las cuentas con múltiplos de 5. Y lo mismo sucede con otros años clave en la trama como son 1997 y 2007(fin de spoiler). En fin, que para no ser una trama excesivamente compleja, este tipo de detalles no era difícil tenerlos en cuenta.
Por otra parte, la narración ha sido una continua montaña rusa en cuanto a la calidad, porque a ratos tenía fragmentos muy buenos y reflexivos, en los que se intuye que la autora se esfuerza por trasmitir sentimientos o pensamientos más allá de la propia trama, pero la mayoría de las veces está narrado con un tono más propio del middle grade, como si la novela no tuviera muy claro a qué público se dirige. Muchos de los diálogos me han parecido insulsos, carentes del dramatismo o de la fuerza que requiere la situación concreta, tanto por la parte de Will como por la parte de Lía, que dicho sea de paso, a veces me ha costado diferenciar sus voces porque están narradas casi con el mismo tono neutro sin que se noten las distintas personalidades. De hecho, como mejor los conocemos a cada uno es cuando el otro nos lo describe porque por sí mismos, carecen de rasgos cuando narran su parte de la historia.
Además, hay escenas que se repiten prácticamente por completo a pesar de suceder en distintos años y con distintos protagonistas, pero si la autora pretendía crear cierto paralelismo, lo que ha logrado es crear una sensación de redundancia en buena parte de la trama central. Todo está plagado de pequeñas tragedias como abortos, enfermedades, rupturas de pareja y otras pequeñas pinceladas que le dan este toque tan de melodrama que no creí que fuera a tener cuando comencé a leer, que como he dicho antes, no concuerda con el tono utilizado en narración y diálogos. Es más, hacia último tramo de la historia incluido el final, nos encontramos de repente con algo demasiado edulcorado aunque anteriormente ya hemos tenido buena dosis de azúcar con escenas bastante empalagosas que a veces no vienen a cuento (como cierta declaración de amor y ataques de celos tras conocerse de dos días).
En general, la novela puede salvarse por que de algún modo que no me explico, ha conseguido engancharme y he podido leerla en apenas unos días y a ratitos. Por supuesto, ayuda que sea tan cortita pero me descubría a mí misma con ganas de cogerla o mientras leía, con pena por tener que soltarla. Así que algún componente que no he sabido identificar ha hecho que me resultara atractiva. Hay varios plot twists esparcidos a lo largo de la novela que se pueden ver venir si te dedicas a pensarlos, pero la mayoría de los giros argumentales han logrado sorprenderme. Incluso por mucho que me haya desentonado ese final tan color de rosa, pensándolo bien, ha sido todo un acierto incluirlo porque la historia te deja muy buen sabor de boca al terminar.
Muchos de los patinazos que he visto en el libro parecen debidos al trabajo de una autora novel, pero si no me equivoco, no lo es porque tiene más de 10 títulos publicados (aunque no he comprobado fechas para comparar). Quizás el fallo general de “La viajera del tiempo” se podría resumir en haberle dado ese toque de ciencia ficción o fantasía con el tema de los viajes en el tiempo, cuando una historia de estas características hubiera quedado mucho más redonda si se hubiera limitado al realismo de una historia familiar con tintes de melodrama.
En definitiva, una novela que entretiene si no se le da muchas vueltas a lo que está pasando en cada momento porque si no, resultaría demasiado infantiloide si el lector tiene ya una cierta edad. En cambio, a su favor tiene que es una novela demasiado corta como para llegar a aburrir. Peca un poco demasiado de historia pastelosa e insustancial sin que tengamos claro a qué tipo de lector se dirige. Hay bastantes cosas que me han chirriado según iba leyendo pero como todo es relativo, en términos generales no es una mala lectura y seguro que quien no esté habituado como yo a historias más complejas de viajes en el tiempo, la disfrutará bastante más.
*Me despido agradeciendo a Amazon Publishing por el envío del ejemplar con tanta amabilidad y rapidez.
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martes, 17 de octubre de 2017

RESEÑA Oculta en las Tinieblas


Autora: Mariah Evans
Editorial: Romantic Ediciones, 2017
Ebook, 432 págs.
Canadá #2
Género: Romántica, Paranormal., Acción
Taylor y Sandra dejaron un asunto amoroso pendiente cuando iban al instituto. El Pentágono reclutó por sorpresa a un joven Taylor, que no tuvo ni la opción de despedirse de ella.
Quince años después Taylor vuelve a su pueblo natal, donde un encuentro casual, con la mujer que jamás ha podido olvidar, le hará ser consciente de que aún sigue enamorado de ella. Sandra, dolida por la forma en la que él se marchó, lo rechazará continuamente, aunque en el fondo aún sienta algo por él.
Un medallón antiguo capaz de desatar el caos más absoluto es codiciado tanto por lobos como por brujas y hará que se inicie una guerra a tres bandos. Sandra, anticuaria de profesión, no tiene ni idea de que el medallón se encuentra entre las reliquias que conserva en su pequeña tienda de antigüedades. Taylor y su equipo tendrán que hacerse con ese medallón antes que nadie, por el bien de la humanidad.
¿Podrá el equipo hacer frente a lobos y brujas a la vez?¿Podrán proteger el medallón y evitar que caiga en malas manos? Y Taylor, entre tanto lío, ¿podrá ganarse de nuevo el corazón de Sandra?
Otra novela más de una de mis escritoras predilectas en lo que va de año. Esta vez, la continuación de la serie Canadá, que a su vez es la saga secuela de la serie Nueva York (que por cierto, no he leído pero no me ha hecho falta para engancharme a esta sin perderme en la historia). La primera parte “El Resurgir de los Lobos”, que tenéis reseñada por aquí, se centra en otra pareja completamente distinta, por lo que a pesar de seguir un hilo conductor general como trasfondo, los protagonistas son distintos. No digo que se puedan de leer de forma independiente, pero tampoco pasaría nada si lo único que os gusta es disfrutar de una historia de amor porque en este caso, la historia sí sería cerrada. En este caso, la historia central es la de Taylor y Sandra y como motor secundario, la búsqueda de un medallón mágico. No diría que es una novela con fallos de por sí, pero que creo flojea por varios motivos y ya que me he puesto, empezaré comentando estas cosillas que no han terminado de convencerme para terminar explicando por qué, a pesar de todo, ha sido una lectura agradable.
El principal punto flojo que he visto en la novela es, sin duda, la premisa. Como indica la sinopsis, esta historia de amor comienza hace años, cuando dos preadolescentes quedan a la salida de clase tras confesarse que se gustan (atención, que se “gustan”), pero cuando Taylor no acude a la cita, Sandra se siente traicionada y durante esos 15 años hasta que se vuelven a encontrar, la niña se siente tan dolida que no ha podido ni olvidar ni perdonar ni volver a confiar en el amor. Este punto de partida ya de entrada me ha parecido demasiado exagerado durante toda la novela, porque se le da vueltas una y otra vez a lo mucho que le dolió a Sandra, que tenía 12 años, cuando Taylor no fue al parque porque habían quedado. Y más desproporcionado aún me parece que 15 años más tarde (más años de los que tenía cada uno cuando ese pequeño episodio sucedió), Sandra no haya podido superarlo, como si se tratara de uno de los peores desengaños amorosos que puede haber. Es verdad, que en algún momento ella misma intenta justificar su dolor como siendo consciente de que está sacando los pies del tiesto con tanto drama. Pero además, dejando aparte la evidente tensión sexual que hay entre ellos, también me parece muy precipitado que en apenas unas semanas estén por completo (“de nuevo”, entre comillas) enamorados teniendo en cuanta que en la actualidad son dos completos desconocidos por mucho que se conocieran de niños.
Por otra parte, creo que ambos protagonistas están por explotar. A ver si me explico. Los dos son personajes muy atractivos de entrada: él es un cazador apartado de su familia, amigos y entorno siendo un adolescente al que entrenan para proteger a las personas del mundo sobrenatural, mientras que ella es una chica independiente y con carácter, que regenta un negocio muy interesante como es la venta de antigüedades y objetos místicos. Con estos rasgos de base, tengo la sensación de que la novela desaprovecha muchísimo su potencial con una trama centrada en las dos ideas que explico a continuación, de forma que acaban siendo dos personajes de los que yo llamo bidimensionales, porque no tienen profundidad y se limitan a: Taylor cazador misterioso y enamorado, Sandra la chica desengañada y enamorada, como si no hubiera más a su alrededor y me parece una lástima porque la saga tiene muchísimos elementos para explotar más a esta pareja. Espero que se vaya viendo más adelante, como ha sido el caso de Adrien y Beth, que en esta novela aparecen de secundarios.
Sin embargo, también he visto tambalearse la trama cuando a pesar de tener pequeños toques de misterio, realmente no se profundiza en lo que es el trasfondo paranormal porque está demasiado centrada en la historia de amor, además de que a diferencia de la primera parte, la chica en esta historia está completamente fuera del mundo paranormal. Este detalle reduce también las posibilidades de tener más acción, que dicho sea de paso, comienza bastante tarde, casi al final de la novela. Ni siquiera tenemos ese mundo paranormal presente más que en unas cuantas escenas contadas pero ni la “batalla final” se desarrolla con elementos sobrenaturales, aunque creo que esto se debe a la transitoriedad de esta novela, una segunda parte dentro de una saga de varios libros.
No obstante, ya que he comenzado resaltando los principales fallos, a la hora de disfrutar leyendo me han pesado más los aciertos, porque me ha terminado gustando y sentía que quería ponerme a leerla. Lo primero que ha hecho que me enganchara a esta saga es la dinámica de grupo que hay entre todos los chicos. Ya el hecho de que sea una serie protagonizada por un grupo de chicos en la que en cada novela cada uno de ellos es el absoluto protagonista, me gusta de por sí porque normalmente dentro de este género, las protagonistas suelen ser ellas. Siempre es algo que comento con esta autora pero al igual que me gusta resaltar los papeles protagonistas femeninos fuertes, también me parece importante cambiar los roles adjudicados para los personajes de este género. Resulta todo un acierto que novelas de corte romántico de cualquier género tengan como protagonistas a los CHICOS, aunque vayan dirigidas a un público femenino en general.
Así que siguiendo su costumbre, en esta segunda parte Mariah Evans le cede el turno a Taylor, el que creí que sería mi favorito tras conocerlo en la primera parte (aunque como he comentado, vista la trama, no me ha dado la ocasión de conocerlo más allá de que está muy enamorado de Sandra). Paradójicamente, a quienes he podido conocer un poco más es al resto del grupo, que siguen tan payasos y tan vacilones como me esperaba. Es agradable ver lo unidos que están, lo mucho que se pican entre ellos y lo mucho que se protegen los unos a los otros como si además de compañeros, fueran también familia. Además, a través de unas pocas escenas que parecen de relleno (pero no), podemos ver cómo el tema de la familia es más importante de lo que parece y que sirve de unión con la saga (madre) de Nueva York.
La narración es otra de las cosas que más me han gustado y más que nada por eso he podido disfrutar a pesar de lo que me ha fallado en la trama. Hay muchas escenas rápidas, dinámicas (sin grandes frases largas o compuestas) y muy ágiles porque casi todo son diálogos ingeniosos entre los personajes. La trama va avanzando a base de conversaciones y de intercambios de opiniones y se deja entrever bastante el trabajo de los cazadores que actúan como policías de cara al público. Además, se mantiene la tensión de que Taylor debe ocultar a Sandra lo que de verdad pasó hace 15 años y su verdadera naturaleza. Así que entre que lo descubre y no, los dilemas de Taylor son interesantes cuando es él quien tiene la voz de la narración. Simplemente el estilo de Mariah atrapa porque es muy sencillo y muy coloquial y está pensado para hacer la lectura muy ligera.
 
Resumiendo un poco, ha sido una lectura muy entretenida en la línea de la primera, pero ha terminado faltándome algo más de trama, a parte de la historia de amor, para que me terminara de enganchar en todo momento porque está demasiado centrada una y otra vez en las mismas ideas sin avanzar mucho. Se resiente mucho de ser una novela transitoria entre la introducción de la primera parte del nuevo grupo de cazadores y lo que está por llegar en la saga, y al terminar he sentido que ha sido una oportunidad un poco desaprovechada de conocer a Taylor más en su personalidad y menos en su relación con Sandra. Por otra parte, no puedo decir que se me haya hecho aburrida en ningún momento porque el estilo de Mariah Evans no me lo ha permitido, así que por mi parte, la saga es una clara recomendación, con los matices de los gustos que tengamos cada un@.
Otras novelas de la autora reseñadas en el blog

¿Conocíais a esta autora o esta saga?
¿Habéis leído alguna otra de sus novelas?

jueves, 12 de octubre de 2017

RESEÑA Me Vuelves Loco


Autora: Isabel Keats
Editorial: Amazon Publishing, 2017
Tapa blanda / ebook, 295 págs.
Autoconclusivo
Género: Comedia, Romántica, Contemporánea, Chick-Lit.
Ali es doña manías: el pañuelo de pensar, los desayunos hiperproteicos, la obsesión por la limpieza y el running al amanecer. Debajo de su excéntrico comportamiento y su cuerpo de supermodelo, solo hay una chica que busca desesperadamente ordenar sus sentimientos. No es feliz (todavía).
Konrad es don desastre: sin horarios, sin régimen y sin freno… ni en el amor, ni en la comida, ni en el derroche. ¡Gracias al cielo, nació con una creatividad exacerbada que le permite vivir bien y no privarse de nada! Cree que es feliz, hasta que conoce a Ali.
Esta no es (solo) una historia de cómo los opuestos se atraen. Tampoco es (solo) una novela que alegrará tus tardes de mantita y lluvia. Me vuelves loco es una deliciosa manera de ser un poco más feliz, recordando cómo se construye una amistad a fuego lento y lo maravilloso que es enamorarse.
No es la primera vez que tengo el placer de leer una novela de Isabel Keats pero sí la primera que leo de este estilo, uno de los que más me gustan porque ¿quién no disfruta riendo mientras lee? Esto es lo que nos ofrece tanto ese título  tan sugerente como esa portada veraniega tan gráfica. Hacía mucho que no leía una comedia tan divertida, tan distendida y tan sinsentido en apariencia, porque aunque tiene la fachada llamativa de una sitcom de sobremesa, esta novela tiene el interior muy bien construido con personajes inolvidables.
En principio por la sinopsis puede parecer una historia simplona de dos personas tan distintas que la gracia reside en que lleguen a enamorarse (después de conseguir aguantarse), pero leyendo un poco más entre líneas, es más profunda de lo que parece gracias a los personajes tan poco típicos que nos presenta, empezando por los dos protagonistas que habitan en esas casitas tan monas de la portada. Tanto Konrad como Ali son dos personas con muchas manías y que para bien o para mal, nos podemos encontrar en la vida real (sobre todo gente como Konrad porque Ali es un poco más fuera de lo común). El toque de realismo llevado al extremo en estos dos resulta muy efectivo cuando las situaciones en las que se ven envueltos nos sirven por a poco para comprender su historia y por qué son cómo son (de nuevo, sobre todo a Ali que es la más extravagante).
Las historias personales de ambos se van desentrañando a la vez que los dos se van conociendo poco a poco. Gracias a una especie de trato por el que cada uno deberá ayudar al otro a acabar con sus defectos (el uno su desorden como lema de vida y la otra su inaguantable pulcritud) Ali y Konrad se muestran todavía más abiertamente con sus rarezas y se vuelven únicos dentro de lo que yo estoy acostumbrada a leer. Konrad tiene sobrepeso, es un guarro y un desastre tanto consigo mismo como con los demás; por su parte, Ali es una maniática insufrible, una aprensiva exagerada y con un trastorno un poco desquiciante, ya que no soporta el contacto humano. Uno que vive entre su propia basura y la otra que necesitaría limpiar su propio vaso cada vez que pega un trago, imaginaros la que se puede liar al juntarse viviendo puerta con puerta.
Para terminar de rizar el rizo, se les une la tercera (pero no en discordia) de la ecuación: Jennifer, una adolescente malhablada con baja autoestima que vive medio abandonada por su madre y con problemas para aguantar a Ali pero que congenia rápidamente con Konrad. Los tres forman una piña tan entrañable como estrambótica y poco a poco los unos influencian a los otros y se ve claramente la evolución en todos ellos a medida que van pasando los capítulos. También ayuda mucho a conocerlos mejor el hecho de que sean ellos mismos los narradores de los diversos fragmentos en que están divididos los capítulos, no necesariamente una voz distinta en cada capítulo sino que incluso en medio de una escena, vemos el cambio de narrador para pasar a otro punto de vista de la misma situación.
Lejos de dramones que giran en torno a una historia de amor, la relación entre Konrad y Ali es muy natural y a la vez realista. Todo empieza como cualquier relación de polos opuestos, es verdad, todo muy cliché y muy visto en otras relaciones, pero aquí funciona muy bien porque ese choque va a otro nivel porque por ejemplo Ali, tiene un problema compulsivo con la limpieza y el contacto humano, así que comienzan repeliéndose porque chocan demasiado o porque ambos son demasiado intransigentes con las rarezas del otro, pero este inicio dura apenas un tramo en la novela sin que llegue a resulta pesado porque la relación avanza a buen ritmo: ambos deciden ayudarse a superar sus rarezas que les impiden relacionarse con los demás de forma más sana.
A pesar de que claramente la trama se va desarrollando como una comedia de situaciones, la importancia de la historia sigue recayendo en la personalidad de quienes se ven envueltos en ellas. Sin embargo, os puedo asegurar que cada situación que se va sucediendo es más inverosímil que la anterior, que junto con la gran dosis de sarcasmo que impregna todas y cada una de las conversaciones, para mí era inevitable no sonreír continuamente. Como buena novela chick-lit, es ágil, rápida y muy dinámica, con diálogos frecuentes y descripciones casi inexistentes.
Los personajes son todos ellos imperfectos, incluidos los dos o tres secundarios que aparecen (como la madre de Jennifer, la anciana vecina de los dos o el doctor sexy que ronda a Ali) y ese es el encanto particular que tiene la novela porque incluso con su evolución, siguen siendo imperfectos pero de eso se trata, porque aunque todas sus extravagancias y rarezas estén bastante exageradas, terminan siendo muy reales (hay mucha gente desordenada y sucia por ahí, pero también personas con TOC o similares en diversos grados, que tienen que vivir con ello o superarlo). Por eso creo que también es mucho más que una comedia romántica porque la trama central sirve para muchas reflexiones sobre no juzgar a los demás, la superación personal, el esfuerzo y la motivación para conseguir lo que cada uno se proponer.
Todo lo que sabía de Isabel Keats hasta ahora era que su intención al escribir va más allá de relatar un simple romance, pero ahora me ha demostrado que puede cambiar de género y llevarlo con la misma naturalidad. Sencillamente, su estilo me encanta: es lisa y llana con el lenguaje, hace múltiples alusiones frikis, destila sarcasmo e ironía por todas partes y una sencillez en la narración que no necesita grandes florituras para conseguir un efecto muy profundo a la vez. Me alegra mucho decir que no sólo ha superado mis expectativas, que ya eran altas, sino que además me deja con muchas ganas de seguir confiando en ella y en sus historias, elija el género que elija para contarlas.
En definitiva, una comedia de lo más absurda en el buen sentido, con situaciones cada cual más ridícula de continuo, que invita a reír durante unos días sin pensar mucho, simplemente dejándonos llevar por la trama sencilla y el encanto de unos personajes basados en la realidad. En vez de una simple novela divertida sobre una relación romántica, me he encontrado con una oda a la aceptación de uno mismo antes de esperar que los demás nos acepten. Así que desde luego la recomendación es clarísima: romántic@s del mundo, que no os engañe su portada playera, esta es una historia para cualquier época del año.
Otras novelas de la autora reseñadas en el blog
http://enmitiempolibro.blogspot.com.es/2017/03/resena-escrito-en-mis-suenos.html
*Para terminar, Isabel Keats no sabe cuánto le agradezco que se pusiera en contacto conmigo para proponerme leer su nueva novela. Y muchas gracias también a Amazon Publishing por facilitar el envío del ejemplar.
¿Conocíais esta novela o a su autora?
¿Os gustan que los libros os hagan reír?